jueves, 28 de julio de 2016

MI ALARGAMIENTO DE PENE

Según parece, los administradores de nuestra sanidad planetaria autonómica están pensando en financiar intervenciones quirúrgicas de cambio de sexo.
No sería capaz de discutir la congoja que pueda suponer eso de haber nacido con un “cuerpo equivocado”: no sé del tema. Pero tampoco concibo que ningún cirujano viva a costa de rebanar la entrepierna a esa pobre gente. Se atreven hasta con los niños, incluso antes de que hayan descubierto el disfrute genital, placer que le suprimen de por vida.
Pero a lo que iba. Si uno sólo presenta una vaga equivocación y lo único que quiere es lucir una envidiable bragueta ¿tendrá derechos? ¿estará subvencionada esa sencilla cirugía?
Y, mientras tanto, en nuestros hospitales terciarios se cicatea para establecer unidades de patologías comunes. El usuario debe esperar meses y meses padeciendo por no poderse operar de algo tan frecuente como es una hernia.
¿Conseguirán los TRANS ajustar los índices asistenciales manejados por los avispados gestores?

miércoles, 22 de junio de 2016

CUALQUIER TIEMPO PASADO FUE MEJOR

Si hoy se es viejo, en tiempos pasados se era joven. Pero el mundo adelanta. Salvo la ADMINISTRACIÓN, que involuciona. Visto cómo provee sus vacantes.
Hasta 1982, un puesto hospitalario desocupado se cubría rápidamente gracias a una de las TRES oposiciones anuales. Con el MODELO SUECO del PSOE, se acabó. Se suprimieron convocatorias y se ocupó el escalafón con amiguetes y adictos.
La coyuntura se fue consolidando tras los gobiernos sucesivos. Hoy más de 90% de los médicos españoles ocupan plazas graciables. Cofradías políticas o académicas deciden quien conquista un puesto libre.
Ello favorece la corrupción, limita la movilidad geográfica e impide la colocación de profesionales con más mérito. El proceder es tramposo, pero los nuevos gestores siguen preconizando el PERFIL. Eufemismo que define las cualidades del candidato que protegerán los intereses del amo.
Esto no pasaban ni durante la dictadura. Y lo que se llamó LA MEJOR SANIDAD del mundo se va yendo a la mierda.

viernes, 27 de mayo de 2016

EL LLANTO DE UN BEBÉ ES MÁS PERTURBADOR QUE UN MARTILLO NEUMÁTICO

Tras someter a un grupo de voluntarios a diversos ruidos, como un martillo neumático, el vuelo rasante de un avión, una conversación entre adultos o el llanto de un bebé, entre otros, los voluntarios que escuchaban gritos, balbuceos y llantos de bebé resultaron más incompetentes a la hora de resolver problemas matemáticos. En concreto, el gimoteo de los infantes de entre dos y cuatro años es el ruido más perturbador para los oyentes, ya sean hombres o mujeres, tengan hijos o no.
R. CHANGY y N. THOMSOM

No sólo la madre humana cuida a sus crías: todos respondemos a su llanto. Sin embargo, debido a la falta de respeto que impera, los profesionales de hospitales, juzgados o cualquier oficina pública deben desempeñar sus funciones soportando el vocerío de gentuza maleducada o los llantos de bebés cuyos padres, no dudando en abandonarlos durante el fin de semana para irse de fiesta, necesitan traerlos a cualquier sala de espera.
Y nadie hay capaz de evitar la tortura que supone trabajar los asuntos de los demás bajo el influjo del griteríos salvajes.

sábado, 23 de abril de 2016

LA CONFIANZA

La confianza es el principal “recurso moral” de una sociedad, no digamos ya del mundo empresarial y del sistema bancario, incluidos los auditores y los controladores…
ADELA CORTINA

Pues España está para fiarse. Para fiarse de los políticos de uno u otro color, maestros del latrocinio. Para fiarse de aquellos que ocupan puestos de designación política, con responsabilidades para las que no tienen capacidad ni experiencia. Para fiarse de los pertenecientes al mundo empresarial, sobornadores del poderoso, evasores de capital, defraudadores de impuestos. Y no digamos para fiarse del sistema bancario, inventor de diversas vías para sustraerle los ahorros al ciudadano de a pie…. Vamos, que aquí nos la ha metido hasta el ultimo mono de cualquier cofradía…
Ni “recurso moral” ni leches: la confianza en España está para meterse en una nave espacial e irse a la luna… O más lejos…

lunes, 21 de marzo de 2016

IDIOTAS CON PODER

Mantener
a la gente inteligente
abajo sin crecer,
es la regla
más importante
de un idiota con Poder…
Calle 13

Este RAP recitado por un famoso grupo rockero manifiesta bien el olor que se respira en aquellos ambientes dominados por el mundo político. En España es una máxima aplicada excesivamente a lo largo de toda su historia, y es responsable del atraso ancestral que sufrimos.
Los idiotas con Poder crean ambientes insoportables, y acaban destruyendo la estructura de cualquier corporación. Y eso lo pagamos todos.

sábado, 27 de febrero de 2016

LAS HIJAS DE LAS PORTERAS

Durante el s. XX, la portera fue figura característica en todo edificio. Venían del pueblo, emigrando a la ciudad con su familia. En la portería tenían vivienda. A cambio de casa, la mujer se ocupaba del mantenimiento de la finca. Gente valiente y emprendedora en busca de mejorar. El marido encontraba trabajo en fábricas o servicios. Con los ahorros y lo que sacaban de vender propiedades del pueblo acababan comprándose un pisito a plazos, donde se mudaban finalizando felizmente su aventura.
Era gente que consideraba primordial educar a los hijos. Viviendo en ciudades, muchos descendientes de aquellas porteras alcanzaron el máximo grado universitario.
El tiempo y los abusos se las llevó para siempre. Pero ese carácter permanece en las hijas, que hoy destacan en muchos ámbitos profesionales. Éstas hicieron algo importante: aprovechar las oportunidades que se les dio. Pero fueron aquellas porteras, sus madres, las que obraron lo principal. Hoy son modelo de mujer trabajadora.

sábado, 6 de febrero de 2016

IMBÉCILES SOBRE RUEDAS

   Así definía a los ciclistas el periódico francés Le Figaro. No estoy de acuerdo con tan categórica afirmación. Poseo mi propia bicicleta con la que he disfrutado mucho y sigo haciéndolo, aunque ahora de manera esporádica. Además, conozco a mucha gente que también la utiliza de forma prudente y respetuosa tanto con el ambiente como con las demás personas y vehículos.

   Muchas ciudades españolas gobernadas por ediles postmodernos han construido unos carril-bici que, en la mayoría de casos, son ilegales. El Reglamento General de Circulación regula el desplazamiento de vehículos y personas en los lugares públicos de todo el ámbito nacional; su artículo-121 apartado-5 dice:  LA CIRCULACIÓN DE TODA CLASE DE VEHÍCULOS EN NINGÚN CASO DEBERÁ EFECTUARSE POR LAS ACERAS Y DEMÁS ZONAS PEATONALES. Esta ley es de rango superior a las normas que reglamentan los carril-bici, reglado por Ordenanzas Municipales; sobre la velocidad de las bicicletas nos dicen que EN CARRILES-BICI SOBRE LAS ACERAS, LA VELOCIDAD MÁXIMA SERÁ DE 15 KM/H; y que cuando dicho carril esté EN CALLES Y ZONAS PEATONALES, LA VELOCIDAD MÁXIMA SERÁ DE 10 KM/H. Sin embargo, comprobamos que en tales espacios circulan impunemente sobre su bicicleta numerosos imbéciles a más de 50 km/h, incluso cuando la velocidad permitida para automóviles por esa misma zona es de 30 km/h.

    Muchos de estos idiotas invaden parques, jardines o paseos marítimos, circulando por donde les viene en gana, por el carril o por fuera de él, a toda leche. Ponen en peligro la integridad de la gente, incluidos ancianos y niños. De manera abusiva, porque la policía vigilante recibió órdenes de sus impresentables superiores políticos para hacer la vista gorda. Los munícipes, en su afán de conseguir votos de los ecológicos energúmenos sobre ruedas, muestran igualmente imbecilidad al olvidar que el peatón cabreado también vota.

   Otros munícipes, verdaderamente gilipollas, patrocinaron carril-bici sobre las aceras que rodean algunos hospitales. Enfermos, visitantes y ambulancias deben competir con enloquecidos ciclistas cuando salen de Urgencias, Rehabilitación o de cualquier otro pabellón. Porque siempre hay algún tonto rodante convencido de que tiene la preferencia.

   Esporádicamente vemos a algún ciclista circulando por la calzada. Pero pocos son los que respetan las normas de tráfico: ni señales, ni semáforos, ni pasos cebra. Muchos gustan de vestir ceñidas indumentarias que muestran sus diversas deformidades corporales; el problema es que se atavían de colores oscuros, imposibles de distinguir en horas de poca luz. Añadimos que únicamente las bicicletas de alquiler llevan luces. Y que el ciclista circula con auriculares que impiden percatarse de la presencia del automóvil. Pues será fácil atropellarles: el ciclista, junto a su estulticia se llevará la peor parte.

    Hace ya muchos años que dejé de salir en bicicleta por carretera. El verme perseguido por camiones de gran tonelaje me acongojó, y no lo hice más. Sin embargo, cuando circulo en coche veo a muchos insensatos marchando en parejas o tríos obstruyendo, por sus cojones, cualquier carretera sin arcén. Y ello sin distinguir si el que les persigue es paciente y respetuoso con ellos, o más bien un loco cargado de una mezcla de estupefacientes, que si se cabrea los mata.

  En toda guerra pagaron justos por pecadores: posible será que le ocurra el accidente al ciclista más sensato. Pero otras veces, es el imbécil sobre ruedas el que lo provoca. Y el que sean ellos los que vayan a sufrir el mayor daño físico (que el psicológico se lo llevan todos) no les redime de su imbecilidad.

  Cuando algún peatón, por despiste o necesidad invade el carril ciclista, aun siendo un seto ilegal pintado sobre la acera, los imbéciles, convencidos de su preferencia, se ponen como unos cafres obligándoles a abandonarlo, incluso a golpes. Y al caminante no le queda más remedio que defenderse lanzándoles a la cabeza, antes de que escapen, lo primero que se tenga a mano.

    La permisividad demagógica le genera al estúpido la creencia  en su derecho a hacer lo que le sale del arco del triunfo. Lo cual conduce a que prevalezca la ley de la selva. Y, en nombre de dicha ley, a uno le entran ganas de inundar las aceras y los carril-bici con puntiagudas chinchetas. Lo merecen los susodichos mentecatos. Pero podrían también clavárselas los inocentes perros de la calle, y eso nos disuade. Hemos visto a más de un anciano que sale a pasear con su bastón, más que para apoyarse, para arrearle al ciclista impertinente.

   La bicicleta es un vehículo de tracción animal. Muchos de los animales que tiran de ella, más que humanos, son verdaderamente unos bichos salvajes. Todos conocemos a algún transeúnte que sufrió en sus carnes el trauma provocado por algún imbécil rodante.


   Los amantes de la bicicleta deberíamos denunciar intensivamente esas actitudes. Tanto las de los ciclistas incivilizados, como las de permisividad de mandatarios hacia los imbéciles que pedalean. Ciclista y peatón (aun siendo la misma persona) no son compatibles, así que si queremos promocionar la bici segura, es necesario construir circuitos exclusivos y con garantías para que quien pedalea pueda circular disfrutando sin peligro para nadie.